Un cientifico de la NASA, ya retirado asegura que hace mucho tiempo se detectó vida en Marte.

¿Qué pensaría usted si le encargaran uno de los experimentos científicos más importantes de la historia, se saldara con aparente éxito y, a continuación, los resultados fueran descartados? Así le pasó al excientífico de la NASA Gilbert Levin, cuyos instrumentos detectaron en 1976 lo que parecía ser vida en Marte. Pero el hito se fue desinflando… hasta quedar en nada.

Levin, investigador principal del experimento para detectar vida en la misión Viking, aún sigue convencido de que no sólo hay  microorganismos en el planeta rojo,  lo que sería compatible con todo cuanto sabemos hoy de Marte, sino que sus instrumentos lograron ya detectarlos hace más de cuatro décadas.

Los resultados positivos del detector de vida de las Viking, llamado Labeled Release (LR), fueron descartados por la NASA y la comunidad científica por no resultar concluyentes. Sin embargo, Levin argumenta que no hay ninguna explicación definitiva sobre por qué el experimento arrojó esos resultados, por lo que él sigue pensando que lo que detectó fueron realmente trazas de vida.

«Estoy convencido de que encontramos vida en Marte», ha titulado el científico un provocador artículo de opinión publicado en la revista divulgativa Scientific American, en el que lamenta que la NASA no haya vuelto a enviar detectores de actividad biológica en sus posteriores misiones al planeta. Levin critica que el próximo vehículo de exploración, el «Mars 2020»,  tampoco vaya a portar ningún instrumento como el empleado en el programa Viking.

«El 30 de julio de 1976, el LR envió sus resultados iniciales desde Marte. Sorprendentemente, eran positivos», señala Levin en su opinión, de la que se ha hecho eco la CNN. «Parecía que habíamos respondido a la pregunta definitiva«.

La NASA ha logrado en las últimas décadas importantes descubrimientos  sobre las posibilidades de vida pasada y presente en Marte. Sin embargo, tal y como recuerda Levin, no ha vuelto a realizar un experimento como el suyo, en el que se intente detectar directamente la presencia de microorganismos vivos.

«Inexplicablemente, en los 43 años transcurridos desde la Viking, ninguna de los subsiguientes vehículos en Marte ha llevado un instrumento de detección de vida para continuar estos emocionantes resultados», lamenta Levin, cuyos análisis se inspiraron en la «simplicidad» de los pioneros hallazgos de Louis Pasteur en 1864.

RASTROS DE METABOLISMO

El instrumento LR inoculó en muestras de suelo marciano una solución con nutrientes, con el objetivo de comprobar si algún tipo de vida microscópica consumía el ‘alimento’ y dejaba un rastro de actividad metabólica. Curiosamente, los sensores sí registraron actividad, aunque el consenso científico posterior apuntó a que provenía de otra clase de reacciones químicas, en las que la vida no estaba involucrada.

Pero Levin, al igual que su colega en el LR, Patricia Ann Straat, siempre ha defendido que la explicación más consistente con los datos sigue siendo la presencia de microorganismos. «¿Cuál es la prueba contra la posibilidad de vida en Marte? El asombroso hecho es que no hay ninguna», señala el científico en su artículo.

Una afirmación que, independientemente de la interpretación que se haga de los resultados de la Viking, podría suscribir hoy cualquier experto de la NASA. No en vano, la misión Mars2020, que despegará en julio del año que viene, tiene como objetivo declarado «responder a preguntas clave sobre el potencial para la vida en Marte.

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