Se deteriora la democracia, ante el auge del populismo.

Venezuela supone «el caso de retroceso democrático más grave en las últimas cuatro décadas». Esta es una de las conclusiones a las que llega el informe «El estado global de la democracia 2019», del Instituto para la Democracia y Asistencia Electoral (IDEA), Uruguay es integrante de este organismo;  que lleva por subtitúlo «Afrontando los males, reanimando la promesa» y que alerta del deterioro en la calidad democrática y el auge del populismo.

El estudio está realizado con una serie de índices que miden el comportamiento democrático en 158 países desde 1975 hasta hoy y busca seguir el avance de los objetivos de desarrollo sostenible.

De acuerdo con este documento, dado a conocer este martes, Venezuela es el único país del mundo «que ha pasado de ser una democracia con altos niveles de gobierno representativo en 1975 a un régimen no  democrático en la actualidad».

El informe señala que la mayoría de la población mundial vive hoy día en alguna forma de democracia, pero advierte de que la «calidad de la democracia se está erosionando a lo largo de todas las regiones del mundo y su valor está más cuestionado que nunca». En este sentido, alerta de que los votantes se sienten atraídos por «alternativas populistas que prometen soluciones más eficaces a los actuales desafíos socioeconómicos globales».

Por otra parte, «el porcentaje de democracias débiles y frágiles se ha incrementado de forma significativa en la última década» y la proporción de de democracias con un buen funcionamiento se ha reducido a más de la mitad desde 1980, de un 48% a solo el 22% de las democracias en 2018, indica IDEA.

Erosión democrática

«La mitad de las democracias del mundo sufren de erosión democrática y el número de países afectados casi se ha triplicado en la última década», asegura en otra de sus conclusiones.

El estudio de esta institución señala que «en la última década los partidos y políticos populistas han incremetnado sus electorados en muchos países». «La decepción con la falta de capacidad percibida de los partidos políticos tradicionales para afrontar los problemas sociales y económicos ha impulsado a muchos votantes a apoyar vías alternativas de acción política», contribuyendo así al «ascenso de partidos extremistas y movimientos tanto en la derecha como en la izquierda del espectro político», explica. En esta línea, apunta que «más de la mitad de los países en los que se ha producido un retroceso democrático en las úlitmas décadas han estado liderados por gobiernos populistas».

A pesar de los males detectados, el secretario general de IDEA Internacional, Kevin Casas-Zamora, defiende que «la democracia permanece como la mejor opción para avanzar en la dignidad humana». «Esto debería estimularnos a todos para actuar, aunque sea poco, para reforzar las instituciones democráticas, construir sociedades civiles dinámicas, proteger los medios libres y combatir la corrupción, todos ellos pilares básicos de las democracias saludables».

VENEZUELA; EL PAÍS LATINOAMERICANO DONDE MUEREN MÁS PERSONAS A CAUSA DE LA REPRESIÓN POLICIAL.

Venezuela es el primer país de Latinoamérica donde más personas mueren a manos de los cuerpos de seguridad del Estado. Una reciente investigación sobre el uso de la fuerza letal en América Latina concluyó que en el año 2017 el uso excesivo de la fuerza por parte de funcionarios supuso la muerte de 4.998 personas, una cifra muy por encima a la de Brasil que tiene casi siete veces la población de Venezuela.

Esta cifra representa una tasa de 15,9 civiles muertos por intervención de la fuerza pública por cada 100.000 habitantes, un registro mayor que la tasa de homicidios de la mayoría de los países del mundo. El país con la tasa más alta después de Venezuela es El Salvador con 6,8; seguido de Brasil con 2,3.

El Observatorio Venezolano de la Violencia (OVV) registró ese mismo año la cifra total de 26.616 asesinatos, 73 por día, tres cada hora. El 18,77% de total de homicidios recayeron en el arma de un funcionario. En este lapso se registraron 157 funcionarios víctimas de homicidio, de estos solo 57 personas -a penas un 36%- se encontraban en ejercicio de sus funciones.

En 2010 la tasa por cada cien mil habitantes de personas fallecidas por intervención de la fuerza pública era de 2,3, y en 2016 llegó a 19. Se trata de un incremento de 726 por ciento. Entre 2010 y 2017 han muerto en manos de funcionarios armados venezolanos unas 18.401 personas, el 60% de estos casos ocurrieron en 2016 y 2017.

El informe venezolano, debido a la falta de cifras oficiales desde 2013, fue realizado con datos recabados por la ONG Provea y la organización Monitor de Víctimas hasta el año 2017. Para esa fecha la Fuerzas de Acciones Especiales de la PNB, mejor conocida como FAES, apenas empezaba a realizar operativos. Por ello, el investigador Keymer Ávila señala que los números para este 2019 deben ser más altos, debido a las constantes denuncias por parte de familiares de las víctimas de presuntos ajusticiamientos cometidos por este grupo táctico a nivel nacional.

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