Se apagó otra velita al socialismo, la pagamos todos los uruguayos….

Finalmente, el gobierno decidió enviar a la empresa  Envidrio, que no funciona desde el pasado mes de diciembre,  a concurso de acreedores. Se trata ahora de rescatar algo de la enorme cantidad de dinero que el gobierno anterior  volcó a esta empresa en alguna medida acompañando la idea de José Mujica de aquella «velita prendida al socialismo», en gran medida  un proyecto ideológico: que  fracasó y  le termina costando carísimo a todos los uruguayos.

«La hazaña más importante es demostrarse a ustedes mismos que los trabajadores son capaces de llevar adelante un proyecto complicado, sostenerlo y aprender a gerenciarlo, porque eso significa agarrar poder real», dijo Mujica en ocasión de la apertura oficial de «Envidrio».

Liderado por Daniel Placeres, el proyecto fue una fuerte apuesta del MPP de carácter ideológico y político, al punto que inicialmente recibió financiamiento del Fondo Raúl Sendic aun antes de ser Envidrio. En el anterior gobierno del Frente Amplio, recordemos que el desaparecido gobernante venezolano Hugo  Chávez le otorgó un préstamo de casi U$S 4 millones y, poco tiempo después, el BROU le prestó cerca de U$S 3,2 millones La Intendencia de Montevideo, a su vez, le cedió un predio de 14.500 metros cuadrados donde la cooperativa (técnicamente un S. A.) levantó una planta de 3.926 metros cuadrados para la cual el primer gobierno de Tabaré Vázquez la exoneró de impuestos.

A partir de la creación del FONDES, éste comienza a prestar dinero a la cooperativa. Las garantías ofrecidas por Envidrio -se supo después- era parciales y el dinero nunca alcanzó. El FONDES terminó volcando U$S 11,5 millones en sucesivos préstamos.

Y cuando el FONDES ya no pudo prestar más, se apeló al INEFOP a través de una moción impulsada por el diputado Daniel Placeres en la Cámara. Placeres, si bien técnicamente ya no presidía la empresa, en los hechos fungía de tal y así lo testimoniaron varios trabajadores, que señalaron que actuaba como patrón. Por ese motivo, Placeres fue procesado sin prisión por el delito de conjunción del interés público con el privado.

El INEFOP puso U$S 1,5 millones más y omitió en repetidas ocasiones requerir información financiera a la empresa y no reconoció la incobrabilidad del préstamo a la misma en su balance.

Hoy Envidrio cuenta con un pasivo de U$S 48 millones, con deudas con varios organismos del Estado. A eso debe sumársele la deuda con los trabajadores, a los que -cabe recordar- se les hizo en su momento  trabajar en negro, mientras, al mismo tiempo, cobraban el seguro de paro.

La historia de Envidrio está plagada de muchos agujeros negros. Está el vínculo con su filial venezolana, a la que se debe analizar si se le desvió dineros del FONDES por unos U$S 6 millones, lo que de comprobarse sería algo totalmente ilegal.

También se debe analizar qué ocurrió con los trabajadores venezolanos (sí, venezolanos) que a cuenta de Envidrio trabajaron en Bolivia, en el asesoramiento para instalar una planta de fabricación de vidrio en un proyecto que Evo Morales seleccionó a dedo. Los venezolanos denunciaron trabajar «en negro» e incumplimiento de horas trabajadas, acusando a Daniel Placeres de haberlos engañado.

El FONDES ahora ejecutará las garantías de Envidrio y se tratará de analizar la posibilidad -remota- de que algún inversor pueda interesarse en la empresa. Como fuere, lo más probable es que no sea posible rescatar la totalidad del capital que los uruguayos, sin comerla ni beberla, tuvimos que volcar en el experimento autogestionario  que, una vez más (como con otras velitas al socialismo, recuerden lo sucedido con la ex Cotrapay, acá en Payusandú,  que el FONDES alimentó, incluso contra la decidida opinión de la OPP por su manifiesta inviabilidad), se estrelló contra la realidad que es más terca que los devaneos ideológicos.

Nosotros en nuestro programa en Charrúa entrevistamos al Presidente del INACOOP, Instituto Nacional del Cooperativismo, Sr. Martin Fernández quien al respecto nos decía…

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