Para los hinchas de los videosjuegos, Call of Duty organiza un campeonato con un millón de dólares de premio.

Para los que ya se han aburrido de canciones, videoconferencias, recetas de cocina y actividades manuales varias para pasar el confinamiento, la empresa de videojuegos Activision ha lanzado una iniciativa a la que muchos no podrán resistirse: el primer campeonato mundial de su juego gratuito de Call of Duty para smartphones y tablets. Además de la diversión intrínseca de la propuesta, Activision le ha añadido el aliciente adicional de poder ver recompensado los mejores talentos con más de un millón de dólares en premios.

La primera ronda eliminatoria que acaba de empezar hoy jueves 30 de abril estará abierta hasta el próximo 24 de mayo. Según ha indicado la organización, para participar es necesario tener un ranking o calificación de nivel veterano o superior en el juego, y está prohibido emplear mandos de control o emuladores para ordenador. En definitiva, las reglas establecen que solo se puede jugar mediante la pantalla del dispositivo dispositivo.

Para clasificarse en esta primera ronda será necesario obtener al menos 80 puntos en las primeras diez partidas, celebradas a lo largo de cada fin de semana de esta primera etapa. Y por el momento no se ha facilitado más información, habrá que esperar para conocer cómo se plantean las siguientes fases del torneo hasta poder hacerse con el premio millonario.

No resulta sorprendente que un campeonato de Call of Duty ponga sobre la mesa un premio tan cuantioso, teniendo en cuenta que estamos ante uno de los videojuegos más potentes y rentables del sector. Entrega tras entrega, la saga viene reforzando su popularidad desde aquel Call of Duty original, lanzado en octubre de 2003, tras el que han venido 16 entregas más de la serie oficial, además de una docena de spin-off.

Cada nuevo videojuego de la saga suele recibir críticas notables y obtener diversos galardones, entre ellos, con muchas probabilidades, el de Mejor Videojuego del Año. Todo eso se traduce, naturalmente, en ventas rotundas, que en su primera década de existencia se tradujeron en más de 55 millones de copias vendidas (unos tres mil millones de dólares en ventas).

Con la creciente popularidad en esta nueva década de los videojuegos en general y de esta saga en particular, la última entrega, Call of Duty: Modern Warfare, reventó cifras y logró recaudar en sus tres primeros días a la venta, en octubre de 2019, más 600 millones de dólares, convirtiéndose así en el videojuego de pago más popular del pasado año.

De hecho, si tomamos de referencia una de las películas más exitosas en taquilla (además de en premios) de 2019, Joker, de Todd Phillips, la cinta alcanzó los 93,5 millones de dólares de recaudación en su primer fin de semana y llegó a los 548 millones en su primera semana. Según datos de SuperData, las dos últimas entregas de Call of Duty, Black Ops 4 (2018) y Modern Warfare, llevan recaudados juntas más de mil millones de dólares.

Pese a todo, hay quien sigue recelando del mundo de los videojuegos, viéndolo como un mero entretenimiento adolescente. Pero quien lo hace pasa por alto un detalle: estamos hablando de una industria que mueve más dinero, entre otras, que la del cine, la televisión y la música grabada.

En concreto, en 2019 la cifra de jugadores superó los 2.500 millones en todo el mundo, que entre todos gastaron alrededor de 152.000 millones de dólares a lo largo del año, casi un 10 por ciento más que en 2018, según datos del informe Global Games Market Report, elaborado por por la compañía Newzoo.

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