Los inversores españoles nerviosos por su dinero colocado en Argentina.

Las dos Argentinas, la de Mauricio Macri y la de Alberto Fernández, dieron señales de que la convivencia pacífica es posible, aunque será difícil. Las formas y los mensajes que se cruzaron los dos presidentes (electo y en ejercicio)la noche de las elecciones y su reunión de ayer lunes se corresponden, con matices, con políticos propios de un país ordenado y moderno. Aunque, lamentablemente, esos dos atributos no son los que suelen caracterizar a Argentina. Macri y Fernández acordaron un equipo de transición.

La herencia y los problemas económicos que tendrá que afrontar Fernández tienen dimensiones similares a la mochila que cargó a sus espaldas Mauricio Macri, hace cuatro años, cuando su predecesora y actual vicepresidenta electa, Cristina Fernández de Kirchner, se negó a entregarle la banda presidencial y el bastón de mando. Inflación camino del 50%, pobreza en torno al 35%, deuda sin resolver (Macri la multiplicó hasta alcanzar 300.000 millones de dólares para el desarrollo de obras públicas), ausencia de inversiones y reservas en el límite. «Tierra arrasada», diría el agitador y gobernador electo de Buenos Aires, Axel Kicillof.

Alberto Fernández que, como Macri, tampoco tendrá mayoría en ninguna Cámara (en el Congreso el Frente de Todos tiene 120 escaños y Juntos por el Cambio 119) procuró distanciarse de la retórica incendiaria del kirchnerismo que le aupó al poder. Entre otras razones, porque será él quien tendrá que buscar el modo de salir de un laberinto de problemas nada fácil.

Los controles que hasta entonces permitían a los ahorradores comprar 10.000 dólares al mes se redujeron a doscientos  salvo autorización expresa del BC. Guido Sandleris, el presidente del BC justificó la medida, «ante el riesgo de que este fenómeno (estampida de divisas) se mantuviera». Desde las PASO (Primarias Abiertas Obligatorias) salieron 22.000 millones de dólares de Argentina.

Preocupación

La noticia no afecta a las empresas que ya tenían las manos atadas para repatriar sus beneficios pero la preocupación es inevitable. «Estamos a la expectativa. Necesitamos decisiones concretas para saber en qué terreno nos vamos a mover», advierte un ejecutivo español. Dicho esto, no se lleva las manos a la cabeza ni pierde el sueño en balances e informes para su casa matriz porque, «desde las PASO (Primarias de agosto), lo teníamos todo descontado».

España es el segundo inversor, por detrás de EE.UU., en Argentina. Unos 40.000 millones de euros neto es la cifra acumulada desde que protagonizara la llamada «reconquista» de América en los años 90 con la ola de privatizaciones en Sudamérica. Más de trescientas compañías echaron raíces en suelo argentino. Las más expuestas son bancos como el Santander y BBVA o Telefónica, en comunicación, Día en alimentación o el grupo Abertis con los peajes devaluados. Otras operan en diferentes sectores como Pescanova (Argenova), Mapfre o Naturgy.

El sector energético era la gran apuesta de futuro de Macri y lo será sin duda de Fernández. La gallina de los huevos de oro se llama Vaca Muerta, el yacimiento de hidrocarburos con mayor potencial y el principio del fin de las relaciones entre el Gobierno de Cristina Fernández y Mariano Rajoy. La intervención y posterior expropiación de la mayoría de las acciones de Repsol a Ypf puso en el congelador el vínculo de ambos país. Los lazos se recuperaron y estrecharon con la llegada de Mauricio Macri al poder en diciembre del 2015.

Las empresas del sector cruzan los dedos por el futuro de sus tarifas. El proceso de actualización, desde el 2002, fue largo y costoso. Pese a las dificultades y los parones, el escenario estaba bastante normalizado. «Ahora, tenemos que esperar», observan en una de las primeras en tender «los caños» (tuberías) para el transporte del gas.

El frente económico que le espera a Fernández tiene como deuda de obligado cumplimiento, la contraída con el FMI. La línea de crédito concedida, de 50.000 millones de dolares, está prácticamente agotada y el último tramo de 5.400 millones, a la vista de las PASO, se quedó en suspenso.

En campaña los mensajes de Fernández hicieron saltar las alarmas de un posible «default», pero la sacudida que provocaron sus declaraciones y su entorno le hicieron ver que ese camino no era el mejor ni para él ni para Macri ni para Argentina. Imperiosa la necesidad de renegociar la deuda, uno de los nombres que se baraja para asumir semejan desafío es el de Guillermo Nielsen, principal pieza del equipo que dirigió Roberto Lavagna para reestructur y canjear los bonos en cesación de pagos de Argentina en el Gobierno de Néstor Kircner (2003-2007).

Para Fernández, el hombre que deberá gobernar los próximos cinco años, con la sombra eterna de Cristina Kirchner al acecho, quizás sea más complejo compartir techo (la Casa Rosada) con ella que coordinar una transición con el actual presidente en ejercicio.

CON AMIGOS COMO ESTOS….

Nicolás MaduroMiguel Díaz-Canel Evo Morales, principales aliados de Cristina Fernández de Kirchner en la región, han felicitado a la candidata y a su dupla, Alberto Fernández, por haber ganado las elecciones en Argentina en lo que catalogan como «un merecido triunfo». México, en cambio, un poco más tímido, solo ha extendido la mano a Fernández «para trabajar en la unidad latinoamericana» por medio de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

«Merecido triunfo que propicia una derrota al neoliberalismo. Felicitaciones querida Cristina y también para Alberto desde Cuba. La Patria Grande está de celebración», escribía eufórico en Twitter el mandatario cubano quien ha seguido muy de cerca las elecciones a pesar de estar en Rusia por trabajo.

El mandatario venezolano tampoco se hizo esperar y felicitó al presidente electo y a la ahora vicepresidenta electa Cristina Fernández, por su triunfo en las elecciones sobre el actual mandatario argentino, Mauricio Macri, con quien no tenía relación desde que expresó su apoyo al líder opositor Juan Guaidó.

En su incansable guerra contra los organismos internacionales, según el presidente, «controlados por Estados Unidos», Maduro ha escrito en su cuenta de Twitter: «¡Felicitaciones al heroico pueblo argentino! En un ejercicio histórico democrático, han derrotado al neoliberalismo del FMI (Fondo Monetario Internacional)».

El dirigente de Bolivia, Evo Morales, ha dado también la enhorabuena a «los Fernández». «Felicitaciones y un abrazo revolucionario a nuestros hermanos Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner como presidente y vicepresidenta de Argentina», ha manifestado Morales desde una posición bien controvertida después de que el pasado domingo se celebraran elecciones presidenciales en Bolivia y se haya declarado ganador tras innumerables denuncias de irregularidades en el conteo de votos por la OEA.

«Han sido elegidos con el voto del pueblo en una fiesta democrática que revive la esperanza por mejores días en ese país. La patria grande saluda su triunfo», manifestó Morales.

El peronista y líder del Frente de Todos, Alberto Fernández ganó en la primera vuelta de las elecciones ayer domingo con un 48,04% de las papeletas, por delante del actual jefe de Estado que cosechó el 40,44%, en una remontada increíble, una vez escrutado el 97,598 % de las mesas electorales.

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