Las protectoras de animales se preocupan por los perros, pero no por las majadas.

El presidente de la Federación Rural, Julio Armand Ugón, conversó con radio Carve sobre la situación del sector y la seguridad rural, entre otros temas.

Los ataques de perros salvajes al ganado son una de las principales preocupaciones de los productores rurales, ya que la problemática continúa sin erradicarse.

Es difícil calcular las pérdidas económicas, dado que en muchos casos se trata de animales de alta carga genética y cuya lana se paga muy bien en el mercado.

Armand Ugón destacó que desde hace más de ocho años que se está detrás de este asunto para buscar una solución, la cual continúa sin aparecer. Sin embargo, destacó como una buena noticia la creación de un Instituto Nacional de Bienestar Animal.

Este organismo, creado a partir de la Ley de Urgente Consideración, tendrá como función controlar la cantidad de animales de compañía, y supervisar directamente las campañas de identificación y castraciones. Dentro de sus potestades también podrá confiscar animales sujetos a maltrato o crueldad, aquellos que impliquen un peligro para la salud de otros animales o la integridad física de las personas.

“No vemos que sea muy fácil que la gente se haga responsable de sus perros. Tenemos la pandemia y nos cuidamos, tampoco creo que vayamos a ser muy responsable con los perros. Lo vemos algo medio complicado”, expresó.

Para el presidente de la Federación Rural la Justicia se tendría que sentar con el gobierno para buscar una solución y tomar medidas. “No sé si (deberían) declararlo plaga o qué, pero algo hay que hacer”, sentenció.

“Las protectoras de animales siempre salen a cuidar al perro y no a la oveja. Uno no quiere entrar en polémicas pero cuando hablamos de bienestar animal no podemos referirnos solo a los perros”, también hay que ver la situación de los animales que son atacados.

Por otra parte, se refirió a la decisión que tomó el presidente argentino, Alberto Fernández, de cerrar las exportaciones de carne del país por 30 días para enfrentar la suba de precios en el mercado interno, y a los posibles beneficios que podría traer esta situación para el sector cárnico uruguayo.

“La situación es preocupante. Si bien puede haber un beneficio para Uruguay, es pan para hoy y hambre para mañana. Nosotros somos partidarios de la libre competencia y el libre mercado”, indicó.

Además, resaltó que es difícil que Uruguay pueda abarcar las exportaciones de Argentina, por la carencia de stock. Según destacó Uruguay exporta alrededor de 400 mil toneladas al año, a las que se le suman otras 150 mil toneladas que son para consumo interno. Para abastecer los mercados argentinos Uruguay necesitaría aumentar su producción considerablemente.

Según datos oficiales, el año pasado Argentina exportó más de 900.000 toneladas, lo que aportó más de 2.500 millones de dólares.

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