La Justicia española determinó que la niña llamada María debe ser entregada a su padre.

El Consulado de Uruguay en Barcelona, se negó a entregar la niña a su padre. El excanciller Abreu afirma que es una decisión del Poder Judicial español, por lo que deberían respetarla.

Argumentan que la representación uruguaya no pueden asumir una función como la dispuesta por la justicia española, al exigir la ejecución de una sentencia judicial, en este caso, entregar la niña a su padre.

La Justicia del país europeo determinó quitarle la tenencia de la menor a la madre. Por este motivo, la mujer debió entregar a su hija en el consulado uruguayo en Barcelona este viernes.

La cancillería uruguaya ordenó a su embajada en España contactar autoridades de ese país para “manifestar la preocupación ante una sentencia improcedente”.

El gobierno advierte además que la resolución judicial en España viola todos los tratados y el derecho internacional al obligar al consulado uruguayo a ejecutar una sentencia y a permitir que la policía entre a la sede diplomática a sacar a la niña en caso de que la madre se niegue a entregarla.

En relación a la situación de la menor y de su madre el comunicado informa que el consulado general de Uruguay en Barcelona, en coordinación con varios organismos han venido atendiendo y asistiendo a ambas desde el primer día que arribaron a territorio español.

El excanciller Sergio Abreu explicó que “lo que pueda decir la cancillería puede ser acompañada en carácter de Poder Ejecutivo pero la decisión en España es del Poder Judicial.

En 2016 la niña había viajado a Uruguay con su madre con el consentimiento de su padre. En ese momento notó que la niña manifestó conductas y expresiones relacionadas a la sexualidad que no eran acordes para su edad a raíz de unos dibujos que realizó la niña, y denunció al padre por abuso. A partir de allí comenzó el caso.

El exministro de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Chediak, que estaba en el cargo cuando este órgano falló sobre el caso María en Uruguay, se mostró en concordancia con la sentencia que emitió la Justicia española.

«María es la señora que la retuvo cerca de dos años en Uruguay, cuyos abogados y algunas organizaciones hicieron lo posible para que no cumpliéramos con la obligación básica de la restitución internacional de menores»,  manifestó Chediak.

Cuando Chediak fue consultado sobre las acusaciones de abuso sexual contra la niña que pesan sobre el padre,  rechazó tal posibilidad.

«Es evidente que el dibujo que motiva la sospecha y da pie a todo lo que acaeció después, una figura humana con órganos sexuales masculinos, fue adulterado. Es totalmente claro para cualquiera», subrayó.

«La figura humana es acorde a la motricidad de la niña, el dibujo firme de los órganos es más bien de alguien mucho mayor. Lo que dio pie a todo esto, la Justicia española determinó que era adulterado», añadió.

Chediak afirmó, entonces, que «no está demostrado ningún tipo de abuso, ni físico ni psicológico»

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