La estatal petrolera brasileña, Petrobras, comienza a recuperarse luego de cuatro años consecutivos de déficit.

La petrolera estatal brasileña Petrobras obtuvo el año pasado un beneficio de más de 40.000 millones de reales (9.000 millones de dólares, casi 8.500 millones de euros), el mayor de su historia. La empresa ha presentado su balance financiero de 2019 este miércoles, tras el cierre de la Bolsa brasileña, cuando un tercio de sus empleados cumple su decimonoveno día de huelga en protesta por los despidos causados por el cierre de una planta de fertilizantes. Al abultado beneficio ha contribuido, de forma no menor, la venta de activos como gasoductos, acciones de una distribuidora y de varios campos de petróleo de la mayor empresa pública del país más poblado de América Latina.

El presidente de la compañía. Roberto Castello Branco, ha subrayado que la venta de activos ha “ayudado a viabilizar el foco en los activos de los que somos dueños naturales” y le ha permitido invertir más en áreas exploratorias del denominado presal, unas inmensas reservas  descubiertas hace más de una década bajo una gruesa capa de sal en el Atlántico.

Este beneficio récord consolida el cambio de tendencia registrado un año antes. Petrobras volvió entonces a los beneficios tras cuatro años en números rojos desde que el escándalo de corrupción que dio nombre  estalló en plena línea de flotación de la empresa. Las investigaciones y las decisiones sobre el megacaso continúan tanto en Brasil como en el extranjero. Este mismo miércoles una jueza ha condenado a dos exdirectivos de Petrobras a pagar cada uno medio millón de reales a la plantilla de la empresa por daños morales ocasionados por prácticas corruptas. Los dos condenados están colaborando con la justicia. El caso Odebrecht, derivado del caso Petrobras, ha motivado la detención en España hace solo unos días del exdirector de la mexicana Pemex Emilio Lozoya, acusado de cobrar sobornos de la constructora.

El lucro de Petrobras al cierre del último ejercicio supone un aumento del 55% respecto al de 2018, pero sin las ventas extraordinarias, rondaría el de entonces. Las ganancias del año pasado son, según ha recalcado la empresa, con el barril a 64 dólares en 2019 frente a los 71 dólares del ejercicio anterior. Tras años de estancamiento, la producción también se ha recuperado hasta situarse en tres millones de barriles diarios entre petróleo y gas.

La huelga de 21.000 de los 63.000 empleados de la estatal, que eleva el riesgo de desabastecimiento de Brasil, continúa pese a que un juez anuló cautelarmente este martes los despidos que la motivaron. Los afectados son 400 empleados de la estatal y otros 600 trabajadores de empresas subsidiarias que trabajaban en una planta de fertilizantes recién cerrada en Paraná. Están en huelga más de 121 centros de Petrobras entre plataformas de producción, refinerías y terminales.

Los principales partidos de la oposición izquierdista, el Partido de los Trabajadores  (PT) de Lula da Silva y el Partido Socialismo y Libertad (PSOL), apoyan el paro de los petroleros mientras intentan convertirlo en una plataforma contra el amplio programa de privatizaciones diseñado por el zar económico, Paulo Guedes.

Tras años de estancamiento, la producción también se ha recuperado hasta situarse en tres millones de barriles diarios, entre petróleo y gas.

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