Existirá interés en el próximo gobierno de investigar que fue lo que pasó con Rocco Morabito?

El pasado domingo se cumplieron ocho meses de la fuga, extraña fuga, de tres reclusos que estaban alojados la ex cárcel Central. Entre ellos estaba el capo mafioso italiano, Rocco Morabito.  Junto a Morabito se fugaron otros tres delincuentes, estos todos fueron rápidamente recapturados, menos Morabito, que desde ese entonces nada se sabe de su paradero. A las 23:00 horas del 23 de junio de 2019, Ezequiel Díaz, Matías Acosta, Leonardo Sinopoli y el mafioso italiano Rocco Morabito lograron fugarse de la exCárcel Central donde cumplían arresto administrativo a la espera de su  extradición. La noticia de la huida de estos  delincuentes en pleno centro de Montevideo derivó en la renuncia del entonces director del Instituto Nacional de Rehabilitación, Alberto Gadea, e incluso llevó al ministro del Interior Eduardo Bonomi a plantearle al presidente Tabaré Vázquez la posibilidad de dar un paso al costado, según confesó el jerarca en una entrevista concedida a Búsqueda meses más tarde.

Morabito, junto a Díaz y Acosta, extrajeron la ventana de su celda y cortaron el tejido de alambre que cubría el tubo de ventilación de la cárcel, abriéndose así camino al edificio ubicado justo al lado de la cárcel, desde donde llegaron a la calle y fugaron en dirección a una pizzería de Punta Carretas.

El ruso propietario de esa pizzería fue enviado a la cárcel por dar asistencia al mafioso, al que condujo en dirección a Minas junto a los otros presos. También fue imputada una pareja que dio alojamiento a dos de los fugados.

La policía logró recapturar a todos menos a Morabito, cuyo paradero continúa siendo un misterio.

Por el momento ningún funcionario del Instituto Nacional de Rehabilitación fue encontrado responsable penalmente de la fuga del mafioso y los otros tres delincuentes, a pesar de que el ministro del Interior Eduardo Bonomi, señaló que se presume que hubo corrupción.

Quien es Rocco Morabito.

Los policías encargados de custodiar al mafioso, y así como las autoridades del centro penitenciario, cuyas cámaras de seguridad no funcionaban el día de la fuga, están bajo investigación administrativa, aunque sus conclusiones hasta el momento no han sido publicadas.

Cuando fue detenido en Uruguay en 2017, Rocco Morabito, quien ya era considerado como el rey de la cocaína de Milán, llevaba más de 20 años prófugo.  Ahora, la investigación para dar con el paradero del mafioso italiano parece estancada y la policía estima que ya se fue de Uruguay.

A Rocco Morabito (50) lo buscaba la Justicia italiana desde 1995. En ausencia lo condenaron a 30 años de prisión por “asociaciones con la mafia, tráfico de drogas y otros crímenes serios”, según informó el Ministerio del Interior.

Durante los 90 fue considerado como “el rey de la cocaína en Milán”. Aunque sus mejores épocas ya habían pasado, seguía escapándose.

Pero cayó. Fue en un hotel de Montevideo donde se había registrado con identidad falsa: era Francisco Capeletto.

Morabito era uno de los 5 hombres más buscados de Italia: lo acusan de ser uno de los líderes de la Ndrangheta, como se conoce a la mafia de la región de Calabria, al sur de su país.

Según la Justicia, su rol fue clave en el tráfico de cocaína desde Sudamérica hacia Europa. Se especula que Morabito efectuaba los embarques desde nuestro País hacía Europa. “Rocco Morabito había llegado a Milán cuando tenía menos de 25 años. Nació en Adrico, en la provincia de Reggio Calabria, el 13 de octubre de 1966. Lo apodaban ‘u Tamunga’, por un vehículo todo terreno”, detalló ayer el diario Corriere della Sera.

Su vínculo con la mafia fue un legado familiar: su padre, Giuseppe, fue uno de los jefes de la ‘Ndrangheta y está preso desde 2004.

La casa de Rocco Morabito en Punta del Este.

Según la información oficial, a fines de marzo de 2017 Interpol Uruguay había recibido la pista de que Morabito podía estar radicado ahí.

“Con el registro de las huellas dactilares de la notificación de alerta roja de Italia se confrontaron los datos de identificación civil, por la posibilidad de que pudiera tener un documento uruguayo con otro nombre.

Con un nombre falso, Morabito se movía tranquilo.

“Se hacía llamar Francisco Antonio Capeletto Sousa y desde 2004 que había obtenido documentos en Uruguay. Primero la cédula de identidad provisoria, después la permanente y luego la residencia. Entró al país con documentación brasileña falsa y así obtuvo el documento uruguayo”.

Esa noche de septiembre de 2017, el capomafia se registró en un hotel montevideano. Cuando lo detuvieron, ya en la madrugada, le encontraron una Glock 9mm, un cuchillo, 13 teléfonos celulares, numerosos chips, 54.000 dólares, 2.540 pesos uruguayos, 12 tarjetas de crédito y débito, 4 chequeras en dólares, una libreta de acciones al portador por 100.000 dólares y 150 fotos tipo carné con su rostro y diferentes ropas y tonalidades de piel.

En la documentación registraba un domicilio en Punta del Este.  Ahí detuvieron a su pareja, una mujer de Angola con pasaporte portugués, y secuestraron un Mercedes Benz 050 y más documentos.

“De la investigación surgió que se dedicaba a arrendar campos para producción, que no tenía una ocupación legal fija y se le adjudica un establecimiento rural en Maldonado que vendió hace 4 meses”, explicaron entonces las autoridades uruguayas.

Alejandro Balbi, abogado defensor de Morabito, dijo por aquel año que el italiano fue detenido en Montevideo por “falsificación documental” y que la Justicia espera que Italia mande el pedido de extradición “para que sea juzgado en su país por los delitos de narcotráfico que allí se le imputan”.

¿Qué es la ‘Ndrangheta?

La mafia calabresa, conocida como la ’Ndrangheta (palabra de origen griego que se vincula al coraje y la virtud), es considerada la mayor organización criminal del mundo.

Ocupa ese lugar desde hace algunos años, cuando desplazó a La Cosa Nostra siciliana.

Especialistas italianos aseguran que controla gran parte del tráfico internacional de la cocaína y factura cerca de 60.000 millones de dólares al año.

Su crecimiento se apoyó en la aparición de “ndrinas”, estructuras más pequeñas que operan en unos 50 países.

Bonomi se fue, Rocco también…

Pero nunca se aclaró que fue lo que sucedió en Cárcel Central. Nunca se aclaró por parte de las autoridades uruguayas como un mafioso  con ese prontuario pudo vivir tantos años en el País sin que la Policía lo detectara. Nunca se aclaró como hizo para justificar de donde provenía el dinero, enorme sumas de dinero, que manejaba esta persona para efectuar las compras que hizo en Uruguay. Nunca se aclaró si los embarques que supuestamente se efectuaron a Europa de cocaína se hicieron desde puertos uruguayos. En fin en torno a Morabito nada está claro. Tendrán interés en aclarar esto las autoridades de gobierno que asumen el primero de marzo?.

 

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