En Italia murieron 627 personas en las ultimas 24 por el coronavirus, según médicos chinos los italianos siguen sin acatar las recomendaciones sanitarias.

El coronavirus no da tregua en Italia. El país ha sumado otros 627 muertos por coronavirus más en las últimas 24 horas, el mayor número de muertos en un solo día.  Así, el número de fallecidos ha aumentado en una jornada un 18,4%. El balance de víctimas mortales supera ya los 4.000. En las últimas horas también se han registrado 4.670 nuevos casos en todo el país, lo que eleva el número total de contagios a 45.700.

En Lombardía, la región más golpeada por la pandemia, el total de casos se eleva ya a 22.264, tras sumar 2.380 en el último día, mientras que los muertos ascienden a 2.549, después de que se hayan contabilizado otros 381 fallecidos. Italia cuenta ahora mismo con el 36,6% de todas las muertes por coronavirus en el planeta.

Este país superó el jueves 19 de marzo a China como el país con más fallecidos por coronavirus. En el país asiático la situación ha mejorado considerablemente: el 19 de marzo fue el primer día desde el inicio de la crisis en que no se produjo ningún contagio local. Los 34 nuevos casos fueron importados.

A PESAR DE LAS MUERTES  LOS ITALIANOS NO TOMAN CONCIENCIA DE LA GRAVEDAD DE LO QUE ENFRENTAN.

Los médicos chinos que ayudaron a vencer el coronavirus en Whuan, epicentro de la pandemia,  han alertado de que el confinamiento que se está aplicando en Italia no es suficiente para contener el virus y han aconsejado que se adopten medidas mucho más severas. El equipo de nueve expertos de China que está trabajando desde el jueves en Milán para asistir a las autoridades italianas ha criticado duramente, después de visitar la ciudad, la ligereza de las restricciones que están en marcha en el país transalpino y ha recomendado medidas más rígidas para que toda la gente se quede en sus casas, única forma, aseguran, de frenar la propagación del virus.

Huichuan expresó ante los medios su asombro por la cantidad de gente que había encontrado por la calle en Milán, capital económica del país. “El transporte público sigue funcionando, hay muchas personas en las calles y todavía hay cenas o fiestas en los hoteles. Además, en el área más golpeada por el virus, la gente no lleva mascarillas”, reprobó. También señaló que el cuadro que ahora se está viviendo en Italia, que ya ha superado a China en número de fallecidos, y en particular en Lombardía, es “muy similar” a lo que se experimentó hace un par de meses en Wuhan, foco del brote. “Solo después de un mes de cierre completo de la ciudad los hospitales pudieron empezar a tratar realmente a los pacientes y a superar el pico de la enfermedad”, alertó el médico. Y recomendó que para acabar con los contagios es necesario “parar toda actividad económica y cortar la movilidad de la gente”.

También resaltó la importancia de que todos los ciudadanos, no solo las autoridades y el personal sanitario, se involucren en la lucha contra el virus y sigan “de forma estricta las políticas de cierre”. “Esta pandemia solo se detendrá si toda la gente se queda en casa”, resumió el médico. Y aplaudió el hecho de que el mundo está avanzando “hacia una práctica internacional de control de enfermedades infecciosas”.

El gobernador de Lombardía, Attilio Fontana, que lleva días reclamando nuevas restricciones al Gobierno central, como la prohibición expresa de salir de casa para pasear o hacer deporte al aire libre y el despliegue del Ejército para contener los desplazamientos, anunció hoy que 114 militares comenzarán a patrullar las calles de las ciudades lombardas para controlar los movimientos de la gente. “Desafortunadamente, aún hoy los números no son buenos, ni en lo que se refiere a nuevos casos ni en lo relativo a los decesos. Las cifras no se acercan a un cambio de tendencia, sino que aumentan de forma importante”, alertó Fontana.

Otros gobernadores de diferentes regiones también han presionado a Roma para apretar las restricciones. Sicilia y Campania han pedido también patrullas militares, para lo que el Ejecutivo ha dado el vía libre. El presidente de Véneto, Luca Zaia, ha establecido que quienes paseen a sus mascotas no puedan separarse más de 200 metros de su vivienda. Y ha sugerido que las fuerzas del orden puedan controlar los movimientos de la gente mediante la localización de sus teléfonos móviles,siguiendo el ejemplo de otros países como China, Corea del Sur o Israel. El gobernador de Friuli Venezia Giulia, Massimiliano Fedriga, ha decretado por su cuenta la prohibición de pasear o hacer deporte al aire libre y el cierre los domingos de todas las actividades comerciales salvo las farmacias, parafarmacias y quioscos. El Ayuntamiento de la capital ha anunciado también que a partir de este fin de semana la policía abandonará la técnica de los controles aleatorios y parará a todos los vehículos que circulen por la ciudad para comprobar el motivo del desplazamiento.

Los ministros de Defensa y de Interior, Lorenzo Guerini y Luciana Lamorgese, han señalado que más de 20.000 agentes y soldados de las fuerzas armadas y los cuerpos de seguridad del Estado están disponibles para participar en la lucha contra el coronavirus. “La mejor garantía de un resultado positivo sería que cada uno de nosotros se convirtiera en su propio controlador”, ha señalado Lamorgese en una entrevista con el diario La Repubblica, en la que también confirmó que no se descarta aplicar nuevas restricciones si no se respeta la orden de quedarse en casa y salir únicamente para lo estrictamente necesario.

En Roma, dos conventos han sido aislados después de que unas sesenta religiosas hayan resultado positivas en coronavirus y las autoridades han iniciado un estudio epidemiológico para determinar cómo se han producido los contagios. Uno de los centros religiosos se dedica a la asistencia de enfermos y el otro a la docencia.

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