El socialista Pedro Sánchez, al igual que el presidente argentino, Alberto Fernández rehúsan a bajarse el sueldo ante la crisis provocada por el coronavirus.

Bajarse el sueldo no entra en los planes de Pedro Sánchez como gesto hacia aquellas familias damnificadas por la crisis pandémica del coronavirus.

El presidente socialista español, ha evitado responder a una pregunta formulada durante su comparecencia, este sábado, en La Moncloa, acerca de si su Gobierno valoraría reducir el sueldo de sus miembros y otros cargos públicos como «gesto de solidaridad» con las personas que sufren el impacto económico de la epidemia. Su salario anual asciende a 84.845 euros.

Sánchez ha pegado una larga cambiada y se ha escudado en la «triple red» que ha puesto en marcha su Ejecutivo, es decir, su cuestionado plan para afrontar los efectos de la pandemia.

Más altos cargos

También el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, que dirige Pablo Iglesias, contratará en las próximas semanas a tres nuevos cargos ‘a dedo’.

Sánchez, en este contexto, se ha excusado en medidas como las líneas ICO para empresas o las propuestas para los trabajadores autónomos. Finalmente, ha considerado que las familias también se han beneficiado de las políticas de su Gobierno, que desoyó sistemáticamente los avisos de los organismos internacionales para contener la pandemia.

Las previsiones económicas por la crisis del coronavirus son desalentadoras. La Comisión Europea estima una caída del 9,4% este año. El volumen total de parados alcanzó en abril la cifra de 3,8 millones.

ALBERTO FERNÁNDEZ TAMPOCO SE BAJA EL SUELDO.

Alberto Fernández rechazó los reclamos para que la clase política baje sus sueldos, destacó el trabajo de los funcionarios del Ejecutivo las 24 horas del día en medio de la emergencia sanitaria y consideró «más razonable» lograr recursos para el combate contra el coronavirus en Argentina  mediante un impuesto «a los que más han ganado».

«Yo reivindico la política, el servicio público que la política presta. Yo no voy a ser un hipócrita. Esa no es la solución que la Argentina necesita, la verdad no estoy de acuerdo con eso. Nunca me sumé a esa lógica», afirmó el Presidente en un reportaje con el periodista Horacio Verbitsky, en referencia a la iniciativa para reducir los sueldos de los políticos. Además se refirió a las protestas para exigir que los políticos se bajen los sueldos,  las cuales se sintieron con fuerza en algunos barrios de Capital Federal y el Gran Buenos Aires durante tres días consecutivos. «A mi las cacerolas no me afectaron en ningún momento», enfatizó el mandatario sobre los cacerolazos.

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