Cuando la lucha es entre mujeres.

En la república Argentina existen  4.416 barrios populares donde viven aproximadamente 4 millones de personas. El 20% de las mujeres que habitan esas zonas no tiene trabajo.

Un informe del Observatorio de Géneros y Políticas Públicas (OGyPP) reveló que el promedio de la brecha de salarios entre las mujeres que viven en barrios populares es el doble de las que habitan en centros urbanos.

Teniendo en cuenta los datos relevados por el Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP), desde el OGyPP explicaron que el 20% de las mujeres que habitan en estas áreas no tiene trabajo, lo que implica el doble de lo que consta en las mediciones de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) para el resto de la población.

En el país hay 4.416 barrios populares que sirven de hogar a 4 millones de personas, pero los datos de esos territorios no están incluidos en la EPH, que depende del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

Al contrastar las mediciones de la encuesta permanente de hogares y la del ReNaBaP «las conclusiones del estudio son alarmantes respecto a la situación que viven las mujeres en los barrios populares, lo cual se ve agravado por el aislamiento social obligatorio«, señaló la socióloga Victoria Freire, directora del OGyPP.

De las mujeres de barrios populares que están ocupadas, sólo el 31% tiene ingresos, mientras que el 71% de los varones de esas poblaciones se encuentran en esta condición.

La brecha de género es de 40 puntos y duplica la que surge de la EPH, en donde la tasa de ocupación para las mujeres es del 46% y para los varones del 66%.

Para el 34% mujeres que viven en barrios populares la ocupación más relevante corresponde a las tareas fijas en el hogar y sin sueldo (20 puntos más que las mujeres fuera de barrios populares), mientras que sólo 1 de cada 100 varones trabaja sin remuneración.

Los trabajos de las mujeres de barrios populares también son más precarios: sólo el 10% está registrado, mientras que ese número asciende a 23% los casos relevados por la EPH.

«La dependencia económica es mayor que en otros segmentos sociales lo cual hace aún más complejo separarse del agresor en las situaciones de violencia de género, que vienen creciendo a raíz del aislamiento», analizó Freire.

El informe del OGyPP busca mostrar la situación de particular vulnerabilidad de miles de mujeres que viven la cuarentena en barrios populares porque «donde el Estado no llega el patriarcado busca ventaja».

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