7 personas mueren por día en nuestro País a causas de ACV.

El Accidente Cerebrovascular (ACV) es una patología que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), representa la segunda causa de muerte y la primera de incapacidad entre los adultos.

En el mundo 15 millones de personas sufren un evento vascular cerebral al año en todo el mundo.

El ACV es prevenible y tratable. En Uruguay se producen 17 ataques por día, de los cuales 7 terminan con la muerte del paciente.

“El ACV se produce cuando se obstruye o se rompe una arteria a nivel de cerebro, eso produce una hemorragia o un infarto. Tenemos tratamientos, pero son tiempo dependientes, por lo tanto es muy importante que la población esté educada en reconocer los síntomas y consultar de forma inmediata”, explicó la Dra. Florencia Brunet, de la Sociedad de Neurología.

Se trata de una enfermedad de las arterias que llevan sangre al cerebro, el cual puede sufrir lesiones de distinta consideración que muchas veces se manifiestan en cambios de comportamiento; problemas en la memoria y en la movilidad; espasmos musculares; inconvenientes al tragar, hablar o entender a los demás y hasta alteración de la sensibilidad en determinadas partes del cuerpo.

Los síntomas aparecen de manera brusca. Son dificultades para hablar, para mover una parte del cuerpo, para la estabilidad o ver con uno o los dos ojos.

La creciente cantidad de casos en nuestro país hace que la enfermedad se haya convertido en la segunda causa de muerte a nivel general y la primera en mujeres.

A su vez, es la que genera mayor discapacidad en la sociedad. En determinados casos, el médico recomienda un tratamiento endovascular que cuesta miles de dólares y no está incluido en las prestaciones básicas del sistema por lo que no lo financian las mutualistas.

A veces el paciente y la familia tiene que resolver el tema en cuestión de pocas horas; de ahí que si no tienen el dinero muchos fallecen.

Otros, con más tiempo, apelan a la Justicia para obligar a la institución de salud a la que pertenecen que les pague el tratamiento.

Por eso, es que el reclamo de pacientes y familiares es mejorar el acceso a los mismos.

¿Qué hacer ante la presencia de síntomas de un ACV?

La doctora Maia Gomez Schneider, médica especialista en Neurología Vascular del área de Enfermedades Cerebrovasculares en el Instituto de Neurología y Neurocirugía del Sanatorio de Los Arcos, en la República Argentina explicó a Infobae,  “Ante la presencia de alguno de estos síntomas, es fundamental llamar inmediatamente al servicio de emergencias médicas o acudir a un centro de salud especializado. Es importante consultar aún si los síntomas desaparecieron, ya que el riesgo de volver a sufrirlos es muy alto en las primeras horas”, indicó Gomez Schneider, que puntualizó que una vez en contacto con los profesionales, se evaluará el cuadro y se indicará el tratamiento adecuado.

Y agregó: “El ACV isquémico agudo puede tratarse dentro de las primeras 4 horas y media de su aparición, a través de medicación endovenosa cuya finalidad es intentar revertir o minimizar los síntomas. En algunos casos, si se identifica un coágulo, se puede intentar “destapar” la arteria con un cateterismo dentro de las primeras 24 horas de sucedido”.

Los principales factores de riesgo para el desarrollo de un ACV pueden ser la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado, el tabaquismo, el sedentarismo, la obesidad y el alcoholismo. Por eso, el control de ellos puede disminuir el riesgo de desarrollo de cualquiera de los eventos.

• Hacer ejercicio: el efecto protector de la actividad física presenta innumerables beneficios para la salud. No es necesario hacer Triatlón. Desde caminar de forma continua (por lo menos 4 veces por semana, 40 minutos) hasta realizar alguna actividad física más exigente, son suficientes para reducir la presión arterial, disminuir la glucemia, el colesterol y el exceso de peso corporal.

• Llevar una dieta saludable: sobre todo disminuir el consumo de sal y aumentar la ingesta de comidas con alto contenido de potasio y fibras (frutos secos, vegetales y frutas entre otros).

• Controlar adecuadamente la presión arterial: la relación existente entre Hipertensión Arterial y el riesgo de ACV es muy estrecha. Cuanto mayor es la presión arterial, mayor es el riesgo de ACV. Es por ello que es importante primero realizar un correcto diagnóstico y en el caso de padecerlo realizar un tratamiento adecuado. Valores menores a 140/90 mmHg (14/9) son considerados dentro de la normalidad. Es importante tener en cuenta que deben ser medidos con un equipo validado y calibrado, y utilizar una correcta técnica.

• No fumar: el tabaquismo es un potente factor de riesgo de ACV. No se trata de cuantos cigarrillos son los necesarios para desarrollar un ACV ya que se ha demostrado que con un solo cigarrillo alcanza para generar daño arterial. Por ende el consejo es NO FUMAR.

 

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