En Córdoba, Argentina, preparan decenas de fosas por posibles fallecimientos provocados por el Covid-19.

Las autoridades de Córdoba  capital se preparan para lo peor frente al avance del  coronavirus  y por ello ordenaron preparar decenas de fosas en uno de los cementerios. Explican que la intención no es asustar a la población, sino anticiparse a los efectos de la pandemia.

Varios hombres cubiertos con barbijos y trajes para prevenir contagios llevan días cavando las sepulturas en el cementerio San Vicente. Las imágenes de los pozos, que por momentos traen a la memoria las fosas comunes cavadas en Nueva York, sorprendieron a la población local, donde hasta ahora se reportaron 6 fallecidos y poco más de 200 infectados por Covid-19.
(AP/Nicolas Aguilera)

 

«Siguen cavando, desde marzo llevan 270 y hay unas 180 marcadas y definidas en el terreno. No dieron fecha de finalización», dijo a la agencia AP Damián Bizzi, portavoz del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales al que pertenecen los trabajadores abocados a esa tarea.

 El trabajo fue ideado por el Centro de Operaciones de Emergencias de Córdoba (COE) en el marco de un protocolo para el tratamiento de los cadáveres de personas infectadas, que también incluye la ampliación del espacio de enterramiento ante un eventual incremento del número de fallecidos.

El objetivo es evitar situaciones como la que sufrió la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, donde decenas de familias tuvieron que convivir con los fallecidos porque los organismos estatales no pasaban a retirar los cuerpos a causa de la desorganización administrativa y logística derivada de la pandemia. Algunos cuerpos fueron abandonados en las calles debido a los malos olores que emanaban.

«Pretendemos que los cuerpos tengan el mejor tratamiento posible», señaló a AP David Moisés Dib, jefe del Instituto de Medicina Forense de Córdoba e integrante del COE.

El medico dijo desconocer si la capital cordobesa  podría sufrir un pronunciado incremento de los fallecidos por el nuevo coronavirus en mayo, cuando se espera el pico de contagios en el país. «Pero si hubiera 100 cuerpos o los que fueran deberían ser tratados de forma muy digna y respetuosa y tienen que tener un lugar previsto», sostuvo.

Las fosas cavadas en las últimas semanas no fueron ocupadas por el momento. Las imágenes de las hileras de sepulturas fueron publicadas en el sitio del sindicato de empleados municipales. Según Bizzi, la intención fue «ponderar el trabajo» que se está realizando.

«Puede parecer chocante, pero es un buen plan de previsión. Yo veo las fotos de Estados Unidos y los cuerpos tirados en Guayaquil y aquí no es lo mismo, son fosas individuales y las familias sabrán dónde están los fallecidos», señaló.

(AP/Nicolas Aguilera)

De acuerdo con el protocolo establecido en Córdoba, los cadáveres de infectados deben ser introducidos en bolsas especiales y desinfectadas que no pueden ser confinadas en nichos y panteones. Esto es porque se desconoce cuánto sobrevive el virus en el cadáver y pueden producirse -por las condiciones propias del proceso cadavérico- pérdidas potencialmente contaminantes.

En ese sentido Dib indicó que lo adecuado es, como primera medida, cremar los cuerpos. Si no se puede, porque tienen marcapasos o no existe suficiente capacidad instalada para hacerlo, deben ser enterrarlos en fosas individuales e identificables para que, una vez que pase la pandemia, los familiares dispongan de los restos de sus seres queridos y les den el destino que deseen.

En el trabajo de excavación los empleados del cementerio cuentan con la ayuda del Ejército.

«Ojalá que no usemos estas fosas. Pero cuando uno analiza estas situaciones tiene que trabajar con hipótesis de máxima… si nosotros tenemos un momento donde el evento nos supera, nos ocurre lo que pasó en Guayaquil», afirmó Dib.

Agregó que en situaciones de catástrofe como esta pandemia el Comité Internacional de la Cruz Roja recomienda la cremación o la inhumación en tierra.

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